Las limitaciones se las pone la gente misma

SANTO DOMINGO.- Atletismo, natación hasta finalmente quedarse con el tenis, Michelle Candelario representa orgullosamente a Puerto Rico en el Invitacional Mundial de Tenis Santo Domingo 2018, donde ya se colgó su primera medalla del torneo.

Con 36 años y acompañada de su medalla más importante, su hija, Candelario cuenta que la experiencia de compartir con sus compañeros de equipo y de otros países ha sido genial “porque todos se han ayudado mutuamente”.

“En este mundial están mi madre y mi hija acompañándome, y es muy agradable tenerlas a mi lado”, cuenta Candelario, que explica que le gustan todos los deportes, pero prefiere el tenis  tenis porque lo combina todo.

Litza Figueroa, madre de Michelle, se siente muy orgullosa de su hija porque desde que empezó en el deporte a los 7 años “siempre estaba corriendo y un entrenador me dijo llévala a la pista, nunca hubo discriminación, pese a que en ese momento corría con atletas sin discapacidad”.

Agrega que Michelle practicó natación, y en 2010 pasó al tenis al iniciarse en la liga de Guayama para pasar en 2011 a Olimpiadas Especiales.

Michelle nació con hipotonía congénita, que se trata de un problema de aprendizaje leve, pero revela que su madre le ha enseñado que las limitaciones se las pone la gente misma, y una muestra de ello es lo que está logrando en Santo Domingo.

“Le agradezco mucho a Olimpiadas Especiales, porque yo era muy introvertida, pero desde mi primer viaje en 2007, en el que fui sola, empecé a ver las cosas diferentes”, revela Candelario.

En su experiencia con otros deportes, Michelle representó a Puerto Rico en China en 2007, donde participó en los 400 y 800 metros planos, quedando en segundo lugar en la primera categoría.

 

Por Michelle Candelario