Palabras de la Primera Dama Cándida Montilla de Medina en la primera reunión motivacional de voluntarios

Apreciados amigos y amigas:

Para mí es profundamente gratificante encontrarme con ustedes en esta primera reunión motivacional del voluntariado que nos acompañará en la celebración del Torneo Invitacional de Tenis de las Olimpiadas Especiales, en noviembre próximo.

Nuestra finalidad esta tarde es reflexionar juntos sobre la importancia del compromiso que ustedes, con admirable espontaneidad y entusiasmo, han asumido con los atletas especiales que participarán en el torneo.

Como punto de partida de esta reflexión tendremos cuatro cortas charlas a cargo de personas que colaboran con el Despacho de la Primera Dama en el arduo, pero maravilloso trabajo de organización del torneo. Todas ellas están muy comprometidas con la creación de una cultura social basada en la tolerancia, el respeto y la solidaridad.

Las charlas nos ayudarán a ver más claramente qué significa ser un voluntario o voluntaria en eventos cuyos participantes poseen una condición que, como es el caso, exige un tratamiento especial.

De esto nos hablarán el director de CONADI, Magino Corporán, la amiga Yolanda Logroño de Batlle, responsable de la atención a las familias de los atletas visitantes, el padre José Arismendi León Helena y Juan Francisco Batlle, presidente de Olimpiadas Especiales de la República Dominicana.

Pero antes de que ellos nos dirijan sus sabias palabras, quiero destacar algunas características del voluntariado que lo diferencian del trabajo remunerado: su alto grado de compromiso social, su generosidad, su solidaridad, su altruismo y su empatía con la otra persona.

Gracias de todo corazón por haber respondido al llamado del Despacho de la Primera Dama a ser parte del voluntariado de este gran evento del que somos anfitriones.

Tenemos mucho trabajo por delante, pero confío plenamente en que el sentimiento de amor que los ha traído hasta aquí mantendrá vivo el entusiasmo y los llenará de una energía inagotable.